Buceo en pecios

El buceo en pecios es un tipo de inmersión muy concreta que requiere de una serie de capacitaciones especiales para garantizar que se realiza con los mejores parámetros de seguridad. Sin duda se trata una experiencia única para cualquier buceador pues los barcos hundidos ofrecen un trasfondo histórico y arqueológico que añade un plus de aventura a cualquier inmersión.
Adicional mente, los pecios suelen actuar como arrecifes artificiales atrayendo a una gran diversidad de vida marina que nos acompañará durante la inmersión haciendo de ésta una sesión de buceo inolvidable. Al ser inmersiones en un entorno con diferentes estructuras (hierro, madera,
acero), en muchos casos con diferentes cotas de profundidad (barcos o restos sobre un fondo en pendiente) y, a veces, próximos a entornos o condiciones adversas (corrientes, escollos naturales, cambios de visibilidad), es totalmente recomendable respetar las titulaciones y capacidades personales, así como informarse previamente de las características de la inmersión en el centro de buceo o club que organice la salida.
A continuación le damos algunas claves y desvelamos los mejores destinos.

CONSIDERACIONES PREVIAS

Los barcos hundidos habitualmente están protegidos por leyes nacionales e internacionales que en muchos casos restringen las inmersiones o las limitan concediendo permisos específicos. Antiguamente estas leyes solían marcar la propiedad de los barcos hundidos pero actualmente están más encaminadas a la protección del patrimonio histórico de cada pecio. Es fundamental, informarse correctamente sobre las restricciones legales que pueda tener el pecio que queremos bucear y conocer perfectamente la regulación local pues en muchos casos hay que solicitar un permiso especial de buceo.
El siguiente paso antes de aventurarnos en la exploración de un pecio es contar con la formación adecuada que nos ayude a reconocer los peligros y a actuar en consecuencia. Algunos pecios son inmersiones complejas de avanzado nivel técnico por lo que debemos estar seguros de que nos encontramos preparados para afrontar inmersiones profundas y en muchos casos con condicionantes que hacen de la inmersión todo un reto técnico para el buceador. Es recomendable comenzar por inmersiones en pecios sencillos y poco profundos e ir avanzando poco a poco a medida que nos encontremos seguros. Se debe poner especial atención al plan de inmersión organizado por el centro de buceo y asegurarnos de que lo entendemos y de que tenemos claro qué debemos hacer en cada momento.
Por último hay que recalcar que el buceo en pecios no es una actividad recomendable para personas que sufran de claustrofobia ya que el interior de los mismos suele estar muy oscuro y cerrado al exterior. Si no está seguro de como reaccionará a la hora de bucear por lugares angostos es mejor que explore únicamente el exterior y adentrándose poco a poco mediante inmersiones sucesivas.

 

EVALUACIÓN DE UN PECIO
Antes de penetrar en un barco hundido conviene realizar una evaluación del pecio. Normalmente es más una cuestión de buen juicio que se adquiere con la experiencia pero conviene efectuarla de forma minuciosa durante las primeras inmersiones. De forma general podemos establecer tres puntos clave a evaluar antes de bucear el pecio:

 

  1. Estado general: El estado general en el que se encuentra el barco afectará a la forma en la que lo exploramos y a nuestra propia seguridad por ello es tan importante este punto. Debe prestar especial atención a su resistencia. ¿Se aprecia alguna debilidad en su casco a simple vista?¿Está intacto o deshecho?
  2. Posibles Riesgos: Además de repasar el estado general de los restos, revisaremos la accesibilidad a los mismos y nos informaremos sobre si existe carga peligrosa o tóxica (sobre todo en pecios militares). Debemos efectuar un estudio específico con toda la información de interés como la distancia desde la costa. Posición exacta. Profundidad de los restos. Zona menos profunda y más profunda. Profundidad media de la inmersión. Eslora y manga, dimensiones. Posición de los restos (en posición de navegación, sobre estribor, babor, boca a bajo, grados de escora…). Partes en que está dividido etc.
  3. Puntos de Interés: Localice los puntos de interés del pecio para planificar correctamente la inmersión. Con un poco de investigación previa encontrará abundante información sobre el pecio que va a explorar para diseñar de forma adecuada la ruta

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